sábado, 6 de febrero de 2010

La vida.

No puedo evitar pensar en cosas como esta en estos momentos.
Dos obras y comentarios mios.
Y una pregunta inevitable: ¿Qué es la vida?


Dichoso el árbol que es apenas sensitivo,
y más la piedra dura, porque ésa ya no siente,
pues no hay dolor más grande que el dolor de ser vivo,
ni mayor pesadumbre que la vida consciente.

Ser, y no saber nada, y ser sin rumbo cierto,
y el temor de haber sido y un futuro terror…
Y el espanto seguro de estar mañana muerto,
y sufrir por la vida y por la sombra y por

lo que no conocemos y apenas sospechamos,
y la carne que tienta con sus frescos racimos,
y la tumba que aguarda con sus fúnebres ramos,
¡y no saber adónde vamos,
ni de dónde venimos!…



Rubén Dario

Alguien me dijo hace poco que en el momento que nacemos empezamos a morir.
¿Qué es la vida? Está claro que nadie sabe a ciencia cierta si hay vida en otros planetas... pero hasta donde nuestro limitado conocimiento llega, la vida solo está aquí, a nuestro alrededor.
¿Y qué sabemos sobre ella? Es algo que tenemos pero que no conocemos. ¿Quién puede definir qué es la vida? Afortunadamente, muchos lo intentan.
La vida no sigue un patrón fijo. Nadie es igual que nadie, y nadie la utiliza exactamente igual que otra persona. ¿Qué es lo que podemos poner en común de todas las vidas? La capacidad de pensar y de hablar... no todos piensan. ¿El hecho de Ser? ... Algunos no han podido ni siquiera nacer y ya han muerto.
Hasta donde yo he llegado, lo único que compartimos es la muerte. Diferentes culturas, religiones, países, politicas... es que da igual, el final es para todos igual.

Rubén Dario fue un gran poeta, de los que ya no quedan, y un argumento de autoridad, pero también quiero proponer que incluso la época da igual. Platón, Aristóteles, en tiempos pretéritos, también reflexionaron sobre esto.
Y a los poetas modernos... supongo que puedo llamarles así, también les inquieta...


...
La realidad es solo una ilusión,
la realidad es una visión procesada,
no sabemos nada, es la cuestión.
En mi dedicación a la meditación y a la oración
no busco explicación, sólo mi salvación.
El que tenga ojos que vea, el que tenga oído escuche,
el que no pueda encontrar la paz que luche.
Todos somos útiles, tú tienes que encontrar tu razón.
Empieza en tí la revolución.
Usa tu inteligencia y tu corazón,
pues al final será jugzada,
premiada o castigada cada acción.



Kase O - Violadores del Verso

Estas letras van un poco más allá. Ellos saben que cúal es el final, y que no hay vuelta atrás. La vida es un viaje de ida. Al contrario que en el anterior, este propone aprovechar la vida y no perder el tiempo. Que aunque no sepamos exactamente por qué estamos aquí, cada uno tiene su función.
Aun así... el no saber que hay después de todo esto es bastante inquietante. Supongo que algo que también nos une es el temor a la muerte.


Y sin embargo...

Sonará temerario y atrevido, pero yo no le tengo miedo a la muerte. Me es tan indiferente...
Supongo que me he visto tantas veces en situaciones tan cercanas al final que ahora ya no se me encoje el alma cada vez que me acerco peligrosamente al Abísmo.
Y sin embargo, tengo pavor a la muerte. Sí, quizás no la mia, pero la muerte en los demás me afecta de sobre manera. Es tan... horrible y desalentadora... Inexorable y sórdida...
Y nosotros tan efímeros...

No deseo morir, cierto. Pero mi consciencia, ahora tranquila, me calma en los momentos de desequillibro y falta de serenidad.
¿Qué problema hay en que mi cuerpo vuelva a ser polvo?
Tan solo es tierra. Mi aliento, tan solo aire. ¿Mi sangre? poco mas que agua. Pero mi alma es mía y jamás de nada o de nadie más. Y sé que eso no cambiará nunca.
Ya he vivido suficiente. Suficiente para saber y haber conocido. Para decir, enseñar y aprender. Me arrepiento de cosas, y no me arrepiento de nada.

Decidme si me equivoco, por favor. Pero... en realidad son las pequeñas cosas de la vida magnificadas lo que te hacen sentir bien... y las prefiero, ya que me hacen feliz.
Yo...

Yo he reído hasta que no podía coger aire.
Yo he creído estar viviendo un momento que ya había vivido antes.
Yo he trasnochado en casa de una amiga, luchando contra el sueño mientras (1) no podía coger aire mientras me reia.
Yo he conocido a alguien impresionante que me resulta extrañamente familiar y he creído que nos habíamos encontrado antes.
Yo me he tirado a los arbustos sin mas motivo que tirarme a los arbustos.
Yo me he tumbado en la hierba y he intentado ponerle formas a las nubes.
Yo me he tirado rodando por una colina mientras (1) me costaba respirar porque no podía parar de reir.
Yo he hablado de algo que no conocía con personas fanáticas de ese algo.
Yo he llorado porque algo me pareció extremadamente bello.
Yo he inventado un cuento, en el que he puesto a las personas mas importantes en él.
Yo he ido al cine a ver una película de la que casi nos echan porque el que no era nuestro acompañante (1) se estaba muriendo porque no cogía aire para respirar porque nuestros chistes le hacían gracia.
Yo me he quedado embobada mirando las estrellas y la luna una noche despejada.
Y he creado un blog. Un blog dónde me lo paso genial y lloro, y dónde he conocido a personas maravillosas ^^

Mi vida ha sido especial...
He montado a caballo, he disparado un arco, he sostenido en la mano una pistola cargada, he hecho un tirachinas con mis propias manos, he tratado de construir una cabaña...
Pero también de lo mas normal:
Me he enamorado, he sufrido, he llorado, me he caído, y me he levantado. Pero ante todo he reido. He reido y he hecho reir. Es un acto tan normal y común que no vemos todo lo que nos aporta...
La risa es la medicina del alma.

Yo no quiero ser recordada por nada especial que haya tenido mi vida (suponiendo que llegue a ser algo uu'), sino por haber aportado esa medicina en mi entorno.
La verdad es que no tengo miedo a im propia muerte, pero mientras sea capaz de pintar una sonrisa en un rostro, sea cual sea, me gustaría seguir aquí


=)


Kinoax

2 comentarios:

  1. Yo..., también.

    Preciosa entrada, y estoy de acuerdo con toda ella. Tampoco temo a la muerte, tan sólo temo a la de los demás; aquella que puede afectarme. Es tan fría, vacía, tan cruel... no creo en el más allá. Por lo que cuando muere alguien siento vacío. 'Finito', como suelo decir. Adiós perpetuo, para siempre. Menos en los recuerdos.
    Por eso yo quiero vivir, por recordar a los demás. Y por seguir riendo día a día y haciendo cosas especiales en mi entorno... Pintando sonrisas en los demás y abrazando almas.

    Pero no le temo a la muerte. Sólo temo por los que dejaría atrás, y lo que quizá sentirían en ese momento hacia mí.
    Porque al fin y al cabo... Si muriera, todo se acabaría. Dejaría de pensar, no sería consciente de mi muerte.
    ¡Finito!

    Pero aquí quiero seguir mientras pueda.


    Un abrazo enorme ^^.

    Sil.

    ResponderEliminar
  2. Te preguntas que es la vida. Pero, por qué? Si ya la has definido? Vida es todo eso que has escrito

    ResponderEliminar