domingo, 28 de marzo de 2010

Luna llena

Cumplo mis ochocientos y pico entre esta luna y la siguiente =)
Me gustaría prometerme a mí misma que este nuevo año no tendrá nada que ver con el anterior. Sé que no es fácil ignorar a quien ves 6 horas al día pero... mi imaginación es mas fuerte que eso, y mi voluntad y mi fuerza tambien.
Quiero ser libre.
Quiero ser libre de pensamiento, poder decidir qué decidir y ser lo suficientemente sabia como para elegir lo bueno y lo justo.
Quiero ser libre de forma, poder irme dentro de tres meses cuando me dé la gana al parque a hacer lo que quiera, a correr y saltar lo que quiera, y a no estar pendiente siempre de lo mismo y de la misma persona. De hacer lo que yo quiero, no lo que alguien quiera que haga o estuviera orgulloso de que hiciera.
Quiero poder romper las cadenas que un día me ataron a esta cruda realidad, conservando aquello que quería romper... pero al mismo tiempo sujetándome a una tortura constante...
Haciendo que fuera yo quien suplicara esa tortura...
Y sé que cuando mis deseos de ser LIBRE sean mas fuertes que mi afán de seguir con VIDA y de itentar PROTEGERNOS, será entonces cuando la Luna vuelva dañarme, a convertirme de nuevo en aquello que nunca debí ser... pero que tanto amo.
Sé que el siguiente paso esta en mi mente. Ahora sé cómo juegas; mis errores y mis defectos; y ahora que sé qué es lo que quiero y cómo lo quiero hacer... sólo me queda esperar.
Y escribir, escribir mucho.
Y leer hasta hartarme.
Es una buena manera de dejar correr el tiempo, ¿no? Haciéndote un poco mas sabio minuto a minuto.

Me deseo a mí misma lo que cualquiera me desearía: felicidad. Pero una felicidad real, no ficticia, como todos estos años.
Porque ahora me doy cuenta de que me enseñaste a amar el dolor...
Esa lección es la única que quiero olvidar.

Ah, y tengo otro deseo.
Me da miedo pedirlo en alto, por si acaso no llegara a cumplirse...
Me gustaría disfutar mucho tiempo con los amigos que he hecho este año... me doy cuenta de que no hay nadie como ellos, y que jamás me toparé con gente semejante.
¡Vosotros! quienes lo leeis!! ¡¡va por vosotros!!!

martes, 23 de marzo de 2010

A nightmare to remember

Qué... extrañamente triste es estar enamorado de un sueño, ¿verdad?

de sufrir y de llorar por él,

y de ser la persona mas feliz a su causa,

y de ser el títere ¡ya no de una persona! si no de un recuerdo, un pensamiento, una mirada o un sueño....


Y qué débiles son esas personas,

endebles y grotestas marionetas que cuelgan con sus hilos del más espantoso y sórdido de los teatros...

'El Teatro de los Sueños'

Cada uno tiene un papel en esta obra. Es una pesadilla inolvidable, sin final. Una pesadilla que no se convoca cerrando los ojos, si no que está dentro. Tú eres la bestia de tu interior... Si intentas acabar con ella, acabarás con una parte de tí mismo. En este teatro no se cobra una entrada, si no una salida.

¿Estás dispuesto a pagar el precio?

Kinoax

martes, 16 de marzo de 2010

Prólogo

El sol vuelve a salir, como cada nuevo día, y como siempre, con ese matiz carmesí color sangre, y lo hace abriéndose paso a través de las oscuras nubes, tratando de empapar con su luz hasta la última de las criaturas. Este sol, tan oscuro, tan rojizo, tan lujurioso, devolvía a la vida a quienes sus rayos tocaban, aquel que en cada nuevo amanecer les otorgaba de nuevo esa vida tan patética y lapidaria, tan manipulante y estúpida, tan enfermiza e inmoral...
Sus rayos me acarician lentamente la piel. Noto como su infernal calor intenta apoderarse de mi mente. Como siempre, como cada mañana, yo le miro a los ojos y él me devuelve la mirada, furioso y dominado por su propia ira, trata de dominarme desesperado. Mientras mis ojos se tiñen de ese mismo tono carmesí hablo con el viento, mi elemento, y este le transmite al instante mi pequeño mensaje al astro rey, ''Hoy no, lo siento''.
Cierro los ojos al tiempo que me levanto y me estabilizo. Mis músculos se tensan y lo noto. Abro los párpados silenciosamente mientras aguanto la respiración. El olor a sangre se entremezcla con el del vino en la sucia atmósfera. Tengo los ojos abiertos y sé que han recuperado su color escarlata habitual, pero no los necesito para saber qué es lo que tengo a mi alrededor.

'He olvidado cuándo fue la última vez que llovió en estas Tierras. Las cosechas de los campesinos no han prosperado desde hace décadas, y lo único que las riega ahora es la sangre derramada en cada batalla. La escasez de víveres, de agua y de recursos básicos hacen que la gente a mi alrededor enloquezca. Y ese sol melancólico... les ha robado la cordura. Pobres humanos... qué pena me dan.' Pensaba, casi en voz alta. Decidió que era hora de moverse, de alejarse de aquello. Se había cansado de la cuidad y deseaba ir al bosque, a algún otro lugar dónde no poder toparse con la destrucción de aquellos seres inmundos.
Avanzó tres pasos y vislumbro, desde la hermosa colina, todo el valle que se rendía a sus pies. Las pequeñas plantas que contrastaban con la tierra y la arena trataban de nacer a la orilla del oscuro río, le devolvieron la esperanza. Él también reverdecería. Tenía la esperanza de que no todo estuviera acabado, y de que en algún lugar debía de haber agua para él, un agua que pudiera devolverle a la vida, ya que ni siquiera el astro rey podía hacerlo.

El imponente dragón negro abrió las alas y levantó el vuelo, perdiéndose entre las densas nubes del amanecer, aquel amanecer con el que empezaba una nueva época.

martes, 9 de marzo de 2010

¿Se avecinan tiempo mejores?

No llevo bien esto de poder entrar sólo 20 minutos cada tres dias uu', no me cunde absolutamente nada.
Creo que no voy a aprobar mas de cuatro X) Soy un proyecto de ser humano.
Pero bueno, mis compañeros se piran una semana y yo me quedo aquí de reina total y completa del instituto ;)
Me da ánimos. Creo que empezaré a ser una persona distinta. Tengo ganas de ver la realidad de otra forma un poco mas práctica. Todo depende de si esa persona quiere coger mi mano de nuevo o no.
Desde luego no voy a arrastrarme. Por mucho que me duela su respuesta.

Quitando eso... me estoy preparando para un periódico ^^ asíque en cuanto pueda, os daré info y datos para que cotilleis ;) Y relatos históricos para vosotros, por supuesto!! Eso siempre. Creo que estaré de vuelta pronto :)

¡Hasta entonces!

jueves, 4 de marzo de 2010

Soy estúpida.

¿Qué pasa cuando dos sentimientos opuestos se chocan?

Se hacen cosas que no suelen hacerse.




Me siento la persona mas estúpida de este mundo. Me he rendido.

He entregado el examen en blanco a cambio de un compañero pudiera hacer el sullo ya que yo no podía aprobar de ninguna manera y él al menos tenía alguna oportunidad.
¿Me he rendido?
He ido a visitar a una persona que hace una semana tuvo un accidente. Una persona que me dejó muy claro que no quería hablarme, a pesar de que yo intenté mantenerme a su lado. Juré no volver a hablarla.
¿Me he rendido?

...
Me apetecía volver andando a casa, acompañada de la lluvia y del frio viento que golpeaba furiosamente mi cara. Pensé que echar a correr para poder gritar no estaría mal y aun así corrí manteniendo el aliento, con muchas ganas de frenar en seco y proferir un aullido. ¿De rabia? Quizás, aunque no me lo ha parecido.
¿por qué no lo he hecho?


...¡¡¿me he rendido?!!


Sólo hay dos opciones: o soy muy valiente... o simplemente una estúpida.

Dije que lucharía una vez mas, hasta que sólo me quedara un aliento...
hasta el final.
Y lo peor es que no siento nada. Sólo un vacío enorme. No me produce alegría ni tristeza, sólo a veces impotencia. Por no poder dirigir mi propia vida...
Mi alma está al amparo de una persona que una vez absorbió todo lo bueno de mí. Su personalidad me domina... Esa personalidad de la que me enamoré y que en su momento me lo dió todo.
¿de verdad es eso así, o es lo que me quieren hacer creer?
Sin duda mi indiferencia se rompe cuando entra ella de por medio. ¿Siento tristeza o alegría? Supongo que no... tan sólo el vacío que siento se llena con rencor o agonia.

¿¡por qué cuando me entero de que la persona que más odio ha sufrido un accidente no me es indiferente!? ¿por qué me preocupo, por qué empiezo a temblar?

... ¿por qué no lloro cuando debería llorar, si lloré cuando ví su grisácea figura desaparecer mil y una veces en mis sueños, entre rios de sangre color escarlata, e inmensas selvas tropicales encargadas de deshacerse de su cuerpo muerto?
... fue mi inspiración, mi vida y mi muerte. Y aún así sigo aquí escribiendo esto. ¿Soy yo quien escribe? ¿Cómo, si ya he muerto?

No me reconozco.
Soy o muy valiente, o muy estúpida.

martes, 2 de marzo de 2010

sin título por el momento

Aquí está la entrada prometida.
No he vuelto, sólo la debía. Siempre cumplo mis promesas, y esta estaba tardando demasiado.
Dedicada a Mi vida en palabras. Aunque espero que guste a quien lo lea.



Está empezando a quemar...

Sí, muy parecido a las transformaciones de las terriblemente dolorosas noches de Luna Llena. Noto una fuerte presión en la cabeza, como si alguien con las manos grandes estuviera apretándola fuertemente. Me pitan los oídos y empiezan a borrarse los recuerdos. Pronto dejaré de saber dónde estoy. Pero a diferencia de la transformación, no hay una rabia incontrolable que bruta junto con la quemazón. No, en esta ocasión es un dolor implacable que surge desde lo más profundo de las entrañas.

Alguien ha dejado caer una maza sobre mi cabeza y todo me da vueltas. Las voces de mi alrededor intentan colarse en mi mente para transmitir un significado o un mensaje, no lo sé. Creo que están decidiendo qué hacer conmigo. Veo que me miran, indiferentes; aunque sus figuras empiezan a difuminarse y comprendo que bien podría ser una ilusión creada por mi retina.

Me pesa el cuerpo. Aparece en mis extremidades un extraño hormigueo. Intento moverme en vano. No sé si se debe al doloroso cosquilleo o a la falta de fuerzas que poco a poco iba haciendo mella en mí. Sí, debía de ser eso. A medida que este se iba extendiendo, mis ojos empezaban a cerrarse mientras yo trataba sin éxito de mantenerlos abiertos, ya que me daba cuenta de que ese era mi único contacto con la realidad y aunque a veces mi retina las cambiaran por ilusiones, sabía que aquello era mejor que nada... pero en realidad, mi parecer no importaba para nada, pues a pesar de mis esfuerzos, ya nada respondía a mis impulsos y extrañamente aquello no era lo que más me preocupaba: si no el hecho mas que notable de que no recibía ningún tipo de estímulo.


No sabría escribir cuánto tiempo permanecí en ese estado, y menos aún cómo logré sobrevivir. Perdí la noción del tiempo, pero sabía que este pasaba. Entre la oscuridad en la que me encontraba sólo podía diferenciar una cosa: ese sueño. Ni siquiera era capaz ya de distinguir claramente el dolor físico del mental, pero en la negrura de mis pensamientos fluían imágenes: imágenes alegres, tristes, de buenos y de malos momentos, de recuerdos, de dibujos, de historias y de cuentos; terribles pesadillas que solían atormentarme desde la sombra... todo fluía, uno tras otro llegaba y se iba, retornando su camino hacía el mas allá, inexorablemente... a pesar de que yo no podía sentir nada.

Sólo ese sueño que se repetía amenudo y que me producía una satisfacción inigualable, una satisfacción tan grande y peligrosa que sobrepasaba todo tipo de dolor que pudiera sentir.

Pero algo en mi interior sabía que eso era malo y que poco a poco me iba perdiendo a mí misma. Ni mis presentimientos, ni mis visiones me avisaron... tan sólo esa vocecita que salía del más pronfundo recoveco de mi alma. Tuve que aguzar el oído para comprender sus palabras y darme cuenta de que tenía razón. Pero entre todo aquel desastre y pozo de amargura, ¿por qué me iba a hacer mal lo único que me traía un poco de felicidad? Si sólo era un sueño, un recuerdo, un personaje de una historia leída o a lo sumo una ilusión, ¿qué mal podía hacerme?


¡Qué estúpida fui! No me dí cuenta de que no era nada de lo anterior, sino una pesadilla que lejos de producirme pavor, me hacía sentir satisfecha. La misma que había estado teniendo durante años y que lograba dibujarme tres lágrimas cristalinas a cada noche de mi antigua vida.
Era mi peor pesadilla.



Cuando lo comprendí supe que me había vuelto loca. Ellos habían conseguido aislarme y mantenerme alejada de aquel mundo en el que vivía tan felizmente... me habían torturado física y psicológicamente hasta que ya no pude sentir más dolor... pero yo era capaz de pensar, por muy cansada o destrozada que me hallara, y eso siempre me daba esperanzas y me ayudaba a seguir. Pero ya no. Ahora que la locura se había instalado en mí, ya no merecía la pena intentar levantarse o abrir los ojos después de cada latigazo. Ni siquiera gritar o estremecerse, puesto que una vez hube perdido la razón, ya no había más que perder.

Ahora sólo tenía que esperar a que mi cuerpo muriera, y a pesar de que mi mente no había dado de sí, decidí permanecer allí tirada (fuera cual fuera el lugar en dónde estuviera), y resistir tanto como pudiera. No iba a ponérselo fácil, al menos. Ese fue mi último pensamiento coherente: no uno de horror o de derrota, sino de venganza. Ellos me había utilizado, seducido y acto seguido, decepcionado, engañado y traicionado. Y después de aquellas torturas habían conseguido quitarme todo, absolutamente todo... menos la esperanza. Sí, quizás no tuviera fuerzas y tampoco cordura, y a pesar de que no podía sentir nada, ni siquiera un ápice de furia hacia aquellos, los que habían sido responsables de todo esto, seguía queriendo salir de allí, con el único de deseo de hacerles pasar por lo mismo... sólo para que pudieran conocer mi dolor.

... A decir verdad, me daba igual morir o no. Sabía que mi lugar no era el infierno y que fuera a dónde fuera mi cuerpo, mi mente y mi alma no descansarían en paz hasta que ellos no hubieran probado un poco de su propia medicina.

Y eso fue lo que me mantuvo ''viva'', aunque en realidad ya hubiera muerto... y mi corazón siguiera latiendo.




... Una historia casi real.
Un gran saludo a aquellos que han vivido algo parecido... es realmente horrible.

Kinoax