domingo, 25 de abril de 2010

Reflejo de una vida destrozada

Sé que esto está mal....



'' Cada palabra que sale de tú boca es como una puñalada en mi frágil y helado corazón. Tus dulces carcajadas se pierden en la memoria, y ahora sólo consigo ver lágrimas. Tus ojos grises reflejan el dolor que poco a poco corroe tu alma. Pese a todo... me niego a rendirme. Me niego a ver cómo desperdicias tu valía, vagando entre sombras, perdida en el laberinto de tu propia mente. Yo soy aquella que trata de iluminarte el camino, yo trataré de guiar tu mirada hacia el horizonte, y no hacia el suelo. Tu llanto no volverá a oirse resonar en tu corazón, y esa luna que se alza en la noche, será la única capaz de perturbar tu sueño. Tu sonrisa brillará más que el sol del mediodía, mientras que la lluvia limpiará tus penas.
Pensando en tus ojos grises, ahora rotos por el agrario del amor a lo complicado, recordé que, pese a que la vida puede ser difícil, y puedes sentir que no tiene sentido, merece la pena sufrir, y vivir una vida difícil, simplemente, para tener la suerte de conocer a alguien tan maravilloso como tú, por difícil que sea.
Gracias de verdad por darle chispa a la mía.
Sairen
''



Tenías razón. ¿Qué clase de vida sería la mía sin problemas y dificultades? He aprendio durante todos estos años a convivir con ellas e incluso, a saber invitarlas a una copa de ron de vez en cuando. Mi vida sin ellas estaría incompleta.

Las lágrimas quedaron sepultadas bajo una coraza de hierro y plata. Una coraza que sólo yo puedo romper, y que se aloja en lo mas profundo de mi corazón, creando un silencio triple.

La luna es la única de perturbar mi sueño ahora. Por muy dolorosas que sean las pesadillas, tan sólo son eso: simples pesadillas. En los sueños puedo ser quien yo quiera. No pienso malgastar la mágia con pesadillas...

Mi sonrisa jamás dejó de brillar, pero ahora es capaz de contagiar. No he perdido mi magia.

La lluvia... sí. Limpia la coraza y las gotas que dejo filtrarse me ayudan a limpiar también misrecuerdos. Para que no se oxiden ni se llenen de polvo. La lluvia es fundamental. No puedo permitir que se estrope aquello que casi me mata. No sólo debo tenerlo controlado, si no en buen estado o podría volverse contra mí. He aprendido no solamente a temerlo, sino también a amarlo.


Esto es parte de mi pasado. Supongo que el que me quiera conocer deberá saber que estos dos últimos años han sido una etapa ciertamente dificil y que, inevitablemente, de vez en cuando me pondré melancólica...

En este tipo de relatos firmaré bajo el nombre por el que me llamaban en aquella época y con el que solía escribir relatos impresionantemente emocionantes cargados de mi propio dolor.

Shira

miércoles, 14 de abril de 2010

El evangelio del mal


Hay tres clases de asesinos que el FBI persigue: los asesinos en serie, los asesinos en masa y los asesinos relámpago.

'Los primeros cazan dentro de su grupo étnico y matan a sus víctimas según el principio de las series.' [...] 'En el caso de los asesinos en serie, los antecedentes son siempre los mismos: una madre dominante una violación incestuosa, golpes y novatadas, odio acumulado día tras día. Y el mostruo, al hacerse mayor, mata a los reflejos de sus fustraciones: rubias, prostitutas, maestras jubiladas, adolescentes o bebés. Aseinos que matan a su propio reflejo: los asesinos en sere son rompedores de espejos.
''Los segundos, los asesinos en masa, comenten matanzas tan monstruosas como imprevisibles. Una docena de muertes a la vez.'' [...] Obedecen a una pulsión supema y devastadora: los asesinos en masa son exaltados que oyen la voz de Dios.
En cuanto a los asesinos relámpago, son psicóticos deorganizados que matan al mayor número de personas posible, en lugares diferentes y en lapso muy corto. Una jornada de carrera demencial, y al anochecer, una bala en la sien.

Es o es lo que contiene el museo de los asesinos. Pero como en todas las jerarquías, hace falta un soberano, un rey de la selva de las cuidades y de la sabana de las afueras; ese criminal perfecto, príncipe de los asesinatos ante quien los demás criminales deben inclinarse, el asesino itinerante.

Los asesinos itinerantes son asesinos que viajan, predadores que cambian de terriorio de caza.' [...]
En el FBI dicen que el asesino itinerante es un asesino en serie que ha ahorrado lo suficiente para permitirse dar una vuelta al mundo en avión. Es falso, porque el asesino en serie es un sujeto compulsivo que mata para aplacar su pulsión, un psicópta que sigue un ritual destinado a tranquilizarlo. Profana a sus víctimas, las inmola y las descuartiza: es un niño aterrorizado que atrroriza a su vez y que siempre deja indicios tras de sí para que lo atrapen.
El vértigo del castigo. Y sobre todo, al asesino en serie no le gusta moverse. Es un tipo casero que mata en su barrio, un perro sarnoso que mata a los corderos de su rebaño.
El asesino itinerante, en cambio, es un migrador, un devorador de cadáveres, un gran tiburon blanco que remonta la corriente en busca de sus presas. Está en lo mas alto de la cadena alimentaria. Es una ser frío que selecciona a sus blancos y controla sus pulsiones. Nunca se dea desbordar por ellas, no oye ninguna voz, no obedece a Dios. No tiene cuentas que saldar ni revanchas que tomarse. Era el hijo único o el mayor de una familia feliz. Su papá no lo violaba, su mamá no lo sometía a ese incesto afectuoso que retuerce el cerebro. Nadie le pegaba. Ha nacido así: con bruas inclinadas sobre su cuna.
Al igual que el asesino en serie, el asesino en masa o el asesino relámpado, el asesino itinerante está loco. Pero a diferencia de ellos, él sabe que está loco. Esa conciencia aguda de lo que es le permit compensar la locura con un comportamiento extraordinariamente estable. El equilibrio en e desequilibrio. Puede ser tu vecino, el que te atiende en el banco o ese hombre de negocios que baja de un vión para subir a otro y pasa los domingos jugando al teniscon sus hijos. Está perfectamente integrado, no tiene antecedentes penales. Tiene un buen trabajo, una bonita casa y un coche deportivo. Viaja para embarullar las pistas y golpear allí donde no se le espera.
Si no encajas en las características que un asesino en serie persigue, puedes perfectamente encontrarte con él sin correr el menor riesgo. Puedes incluso ir a tomar un café con él o ceogerlo cuando hace autoestop en una carretera desierta. Con un asesino itinerante, no. Porque el asesino itinerante es un animal que come cuando tiene hambre. Y ese criminal siempre tiene hambre.''

martes, 13 de abril de 2010

Bombones

¿Un caramelo o un dulce puede saber amargo?
Claro que sí.
Un mal día, un mal momento o una mala compañía pueden convertir ese agradable placer en algo molesto o incluso odioso.
Pero os diré algo... creo que la manera mas horrible de tomarte un trozo de chocolate es tener la boca llena de sangre.

¿Alguien lo ha probado alguna vez?
Sí...
Por supuesto.
¿Quién si no tú para confirmarlo? Mi querida amiga...
Límpiate la sangre, y toma este bombón. Puedes estar tranquila, sé que al menos por mi culpa no volverá a ser desagradable.

Kinoax