lunes, 26 de septiembre de 2011

Porque hay canciones que con la letra lo dicen todo I

Con minúsculas se escriben, son de hielo y se derriten
esas conferencias yermas dónde se trata la Paz.
Papagayos que repiten sus errores, no dimiten,
y permiten que fracase la palabra una vez más.
Que las balas justifiquen y que las palmas repiquen,
resuene otro aplauso de la industria militar.

Millones de ojos tenemos aunque nos callemos,
el día que menos te esperes... nos levantaremos.

Mi vida vale porque es una vida.
Tu vida no vale más que la mía.
Romper corazones, dividir familias.
Mandar al recuerdo a personas queridas.
Y las lágrimas vuelven a caer...

Con mayúsculas se escriben el nombre de los que resisten
mil y una provocaciones del odio interracial.
Mil mentiras escupiste, mil malos nos vendiste
pa' poder desarrollar su programa nuclear.
No eliminarás el quiste de un enemigo invisible,
los gigantes son molinos, nunca lo comprenderás.
Quijote solitario enloquecido,
encerrado en su despacho, y sin amigos.

Mi vida vale porque es una vida,
tu vida no vale más que la tuya.
Romper corazones dividir familias,
mandar al recuerdo a personas queridas.
No me creo que tu almohada duerma tranquila, 
tu ojos vomitan odio e hipocresía.
Has echado a las palomas de tu patio,
has cambiado por completo el decorado.
Y las lágrimas vuelven a caer...


A la cámara sonreíste y botas de agua te pusiste pa' pisar entre los charcos de la sangre derramá.
El mejor de los alpistes pa' los cuerdos que trajiste colegas de los buitres que en tu patio han de volar. Bebiendo de las lágrimas patriotas de la venganza pactada con alma rota.

Mi vida vale porque es una vida,
tu vida no vale más que la mía.
Romper corazones, dividir familias,
mandar al recuerdo a personas queridas.

Y las lágrimas vuelven a caer.



Huecco - Paloma Sigue Llorando

viernes, 23 de septiembre de 2011

Déjame quererte (11 minutos)

Escribiré lo primero que me venga a la mente… He puesto ‘A Little Piece of Heaven’ y ‘Unholy Cofessions’, y veremos a ver que sale…

Hoy he vuelto a encontrarte, de casualidad, en lugar cualquiera de Madrid.  Ni siquiera me he dado cuenta de que estabas hasta que no me he chocado contigo. Ahí estabas: pelo deslumbrante, ropa roída y sonrisa incansable, a pesar de toda la mierda que lleva(ba)s encima. Pensaba que estabas dormida, admito que yo también lo estaba; pero entonces empezaste hablar. Tu voz, como siempre -como de toda la vida-, volvía a mis oídos. De nuevo conmigo, a pesar del tiempo y distancia que nos separa… como si nunca nos hubiera separado. Contigo, como  siempre, en nuestra particular burbuja.

Entonces me pediste que te despertara. Y te besé; porque no se me ocurrió nada mejor para que volvieras a mí, por unas décimas de segundo, o quizás un par de minutos. Lo suficiente. Lo suficiente para que volvieras a saber que nunca has dejado de ser mi sol durante el día, y mi pequeño consuelo en las noches. Lo suficiente para que te dieras cuenta de que a mi lado puedes despertar del todo si quieres. Lo suficiente para desequilibrar tu caos.

No te pediré nada a cambio. Sólo me gustaría que te hubieras dado cuenta -entonces- de que si quieres despertar, yo te ayudaría. Como siempre te he ayudado. Ahora, sinceramente, no sé cómo hacerlo. Has elegido un camino difícil y me cuesta alcanzarte. Creo que hoy he conseguido que me oigas. Me pregunto si estás muy lejos todavía, pero que no falte mucho, en ese sendero, para poder cogerte de la mano y traerte de vuelta a un lugar que antes te gustaba. Me pregunto, ¿querrás volver o seguirás empeñada en perderte en el oscuro camino de la vida?

Te ayudaré si quieres. Te admiraré si me dejas. Te querré si me quieres. Quiere y vuelve. Déjame hacer y serás feliz. Permíteme volver a colarme en los entresijos de tu mente y déjame a mí descubrirte mi corazón.

 

I know t’s hard to fall

Confined to me was to fall

I know it’s hurting you,

but it’s killing me…

domingo, 18 de septiembre de 2011

De algún modo, vuelvo a regresar

Echaba de menos escribir en verde.  El verde es el color con el que mejor me identifico, y con el que mejor puedo expresar mis ideas y sentimientos. Si alguien me pregunta la razón por la que he tardado tanto en volver, no sabría dársela. Exámenes, sí; y vacaciones insalvables con mis padres… pero había otra cosa. Me refiero a esas tipo de  cosas que sólo existen en el subconsciente.

La desconfianza en mí misma, supongo. La inseguridad, quizá, de retomar un blog que en sus inicios fue algo hostil (como también lo fue su dueña), o la falta –imperdonable- de ideas por mi parte. para continuarlo Me parece que me he centrado demasiado en otras cosas. Recuerdo que finalmente llegó el segundo día de vacaciones, y que hablando con mi única prima por msn y me preguntó que por qué tardaba tanto en contestar, que qué era aquello tan importante que estaba haciendo. Mi respuesta, mi única respuesta desde entonces hasta hace dos semanas fue: estudiar. Siempre estudiando. Y recuerdo que ese día en concreto noté, quizá por primera vez en mi vida que mi imaginación fallaba y dormía.

¿Y qué cambió hace dos semanas? Además de no tener la obligación de estudiar –que me dio un poco igual, pues estuve estudiando un poco de biología de 2º como buena friki que me considero-, empecé a poder ejercer como representante del consejo escolar y como miembro decentemente responsable de la reciente Asociación de Alumnos –creada por nosotros mismos-.

Yo no veo la tele. No sé si es parte de mis defectos o de mis virtudes, pero es algo que no hago desde hace muchos años (¿cuántos? ¿3?, ¿4? no recuerdo). El caso es que no me enteré hasta regresar al instituto –a hacer los exámenes- de la situación de la escuela pública. Y la indignación pudo conmigo. Como si algo se encendiera en mi cabeza –no me refiero a la maquinaria entera, pero sí  a una especie de conmutador que activara otros mecanismos de mi mente- empecé a pensar de un modo distinto. De un modo más práctico, más creativo y menos teórico. Sin dejar a un lado todos los conocimientos objetivos que he adquirido a lo largo del año. La mezcla desemboca en que me siento una persona más madura que antes –ahora soy capaz, sin el agobio de los exámenes, de verlo todo con una perspectiva mucho más amplia-, pero  no dejo de ser consciente que el lado que ha despertado es, por así decirlo, el más infantil (y con el mi imaginación, mis ideas locas, y las ilusiones que había ido ‘dejando por el camino’ con los años)

¿Es esto malo? Dicho así, a puertas de selectividad, SÍ debería de serlo. Pero ocurre que la parte que he tardado tantos años en construir (la que resulta ser objetiva, fría, pulcra y en una palabra responsable) es la que ha tomado el control de la otra. Y me parece que no puede haber mejor combinación.

No dejaré de ser la personita responsable que mis padres quieren que sea, de acuerdo, pero ahora existen una serie de motivaciones que antes no tenía, y que me van a ayudar para no ir caminando a ciegas. Ahora es una fuerza interna, unos pensamientos propios y una meta como parte de mis deseos lo que me impulsa  a despertarme cada mañana y afrontar el día de la mejor manera posible.

 

~After all this time I’m comin’ home with you~