martes, 4 de junio de 2013

Ojalá pudiera

... besarte. O decirte que me gustas y esperar a ver tu reacción. Ojalá pudiese sentir cada noche el roce de tu piel contra la mía, la textura de tu pelo enredándose en mis dedos, alimentar mi calor con el tuyo y besarte suavemente la espalda mientras te deseo unas buenas noches.
Ojalá pudiese protegerte de todo el mal que puede dañarte. Ojalá me dejases tener ese poder, ese privilegio. Ojalá nunca te volviera a pasar nada malo. Ojalá... me dejases refugiarte entre mis brazos, donde siempre siempre siempre estarías a salvo. Ojalá fueses feliz para siempre.
Ojalá pudiera decirte todo esto... pero por desgracia no me veo capaz.

... volver a verte. A oírte, y escucharte. A cantar contigo. A reír contigo. A hacer el tonto, saltando y gritando cosas que solo 2 personas -tú y yo- entendemos. Ojalá pudiera volver a verte sonreír. Nada me haría más feliz que eso. Ojalá volvieran las cartas y los abrazos, y los paseos y las quedadas. Y correr juntas bajo la nieve, sin escuchar a nada ni a nadie.
Ojalá hubieras podido quedarte, y ojalá hubieras podido ser feliz. Aunque no hubiera sido yo la causa de tu felicidad. Ojalá no te hayas ido del todo y no solo vivas en el interior de mi corazón, y en cada pensamiento que tengo, y en cada decisión que tomo. Ojalá todavía seas corpórea y de tanto en tanto, puedas volver a sonreír.
Ojalá pudiera decirte todo esto... pero por desgracia no es posible.

... escucharte. Y entender lo que me dices. Ojalá pudiera mirarte y saber cómo obrar y qué hacer en cada momento. Ojalá pudiera romper el silencio y hablarte, pedirte, rogarte que me aceptases como tu discípula. Ojalá pudiera predicar tu mensaje y enseñar tu palabra. Ojalá pudiera manejar el viento, y con cada aullido que mi alma fuese tuya. Ojalá pudiera ser libre, tan libre como para merecer el nombre que poseo. Ojalá pudieses oírme y entenderme, utilizarme y enseñarme. Ojalá pudiese ser la persona que tú querrías que fuese. Ojalá pudieses tranquilizarme, y apoyarme; quererme y recompensarme. Ojalá fuese de ti, de quien estuviera enamorada.
Ojalá pudiese decirte todo esto... pero no puedo hacerlo.

Esto es lo que tiene tener una mente tripartita. No me puedo poner de acuerdo ni siquiera con el pensamiento más simple de todos: ¿qué es lo que más deseas?

domingo, 12 de mayo de 2013

Algunos cambios...

Por ejemplo: yo no solía escribir dos entradas diarias. No fue una norma escrita nunca, pero yo que sé, supongo que con una sola entrada, en el momento que empecé este blog, podía sintetizar mis pensamientos o emociones de ese día. Últimamente mi estado de ánimo es tan cambiante que es bastante difícil hacer eso.

El día 20 seré mucho más libre que ahora. Espero poder seguir (ahora mismo... volver a empezar) a construir más tierras de leyendas para todos vosotros. Es una parte que quiero recuperar de mi misma. Otro cambio más.

Y aunque ha cambiado también bastante mi forma de ver el mundo, supongo que la esencia es la misma. No veo porqué no fuese a salir bien. Lo intentaremos una vez más.

Hasta entonces.

Independencia

Algo ha debido pasar la noche de hoy, que ya me voy encajando poco a poco en mí misma, aunque no sé el qué ni cómo ni por qué ni nada, solamente siento que esto es así.

¿Esto significa que la mala racha ha pasado? Lo dudo. Creo que más bien significa que estoy cultivando, creando y recogiendo nuevas armas, nuevas herramientas para enfrentarme a la vida y a sus problemas. Supongo.

Marcarse un objetivo, una meta, es fundamental si además de los X problemas que tengas andas perdido en el sendero de la vida.

¿Y por qué no ser independientes del resto del mundo un poco? ¿Por qué no querernos un poquito? No  creo que nos venga mal. Si además posees tres lineas de pensamiento distintas, puedes evitar de tres formas un problema, o puedes encontrar tres soluciones para un mismo problema. Solo hay que aprender a jugar con ello, a vivir de ello.

No tengo porqué intentar ser siempre Psk. Lo que tengo que intentar, al menos ahora mismo, es ser más independiente.


Como postdata: si que está siendo una mala racha potente. Llevo como 2 semanas solo escribiendo en este blog, y cosas no muy alentadoras. Gracias por leerlo :)

miércoles, 8 de mayo de 2013

Cayendo en la oscuridad

¿Ahora mismo? Sólo una oscura sombra de lo que fui. Y las cosas sólo son una tenue bruma de lo que fueron. ¿Pero acaso alguna vez los tiempos serán prósperos y felices? Puede que sí y puede que no. En cualquier caso, tú me dejaste creer que allí estarías si en algún momento te necesitaba. Y todavía las estrellas no se han alineado, todavía no has hecho acto de presencia, y yo sigo persiguiendo tu rastro, buscando pistas y respuestas -y quizá haya llegado la hora de admitir que solo encuentro más preguntas-.
Hace tiempo que espero resguardada en la oscuridad de mi corazón, a salvo de todo ese mal que hay justo fuera de estas paredes, pero ni si quiera así la situación es sostenible.
¿Hasta cuándo? Hasta que algún día me deje todo de importar, y empiece a olvidar porqué he tratado todo este tiempo de permanecer tan cercana a ti. Y si no llega pronto ese día, desapareceré en la oscuridad. Y la oscuridad se convertirá en dolor, y el dolor nunca se irá; y eso significará que habré aprendido a vivir con ello. Y también significará que todo lo que permanezca lo habré escondido y enterrado muy hondo, muy muy lejos de la superficie.

Pero ahora mismo grito simplemente para ser oída, aunque sólo sean capaces de oírme las estrellas; y estoy sangrando para asegurarme de que aún puedo sentir cosas.
Y de vez en cuando, mis sueños nocturnos me conceden un respiro y puedo correr libremente por los laberintos de mi mente o por las gélidas nieves de Alaska o de Brastias.

No sé luchar para mí misma. No tengo a nadie a quién seguir, a nadie que defender. ¿Para qué vivo? ¿Cuál es el motivo de mi existencia? Tiene que haber algo más debajo, detrás o a través de este sufrimiento. ¿Podré seguir resistiendo hasta que aparezca o me tope con ello?


.... la pregunta era: ¿Quién eres?

lunes, 6 de mayo de 2013

Alter ego II

¿Que qué hay dentro de mi mente?

Nuestros moribundos pecados sienten su ira mortal, al tiempo que estos mismos eliminan oportunidades y obstáculos a partes iguales de nuestros caminos.
Continuamente haciendo preguntas y buscando respuestas... cuando la respuesta siempre ha estado justo delante de nuestros ojos.
Intentamos romper con todo, con lo mucho que nos cuesta crear los vínculos. Al final caemos, y nos encontramos con los oídos sordos y una respiración silenciada y fallida.
Lealtad, confianza, fe y deseo cargan los vínculos y el amor de un fuego oscuro.
Una locura torturadora, un infierno sofocante... pero por mucho que trates de escapar no lo conseguirás.
La llamada de los admiradores, quienes claman a quien adora, drena toda tu energía y tu vida mientras ellos, insaciables, ruegan más y más.
Demasiadas víctimas inocentes de crímenes sin piedad por las ideas impulsivas de algún loco, estallando de repente.
Paso a pasa, aunque vivamos controlando nuestra fe; cuando finalmente empezamos a vivir... se ha hecho demasiado tarde.

Me pregunto cuanto tiempo llevamos encerrados dentro de este octavarium...

Hogar

¿Cómo es posible que no encuentre el camino de vuelta a casa si mi manada anda esperándome allí?
¿A caso mis gritos agónicos son completamente silenciosos para mis hermanos?
No me duele el vacío que siento en mi interior, ni la sensación de soledad que pesa sobre mí. Lo único de lo que tengo verdadero pavor es que sea una pesadilla la que se encargue de llevarme a casa una vez más. Y cómo voy a salvar el mundo... ¿cómo voy a salvar a mi manada si ni siquiera soy capaz de salvarme de mí misma?

Alter-ego I

Yo nunca quise convertirme en alguien como ella.
Aparentemente era tan segura de sí misma... tan segura de todo lo que le rodeaba y de quienes le rodeaban... tan feliz, tan contenta... Era sabia y bondadosa, y estaba allí donde la necesitasen, siempre con su mejor sonrisa, siempre haciéndonos sentir como en casa. Era una gran persona, pero yo estaba segura de que aquello no era para mí. Y era feliz viviendo cada día simplemente como si fuera el último. Y quería ser algo más, algo más allá de todo lo que pudiera ver o imaginar. Por ello juré que nunca jamás llegaría a ser alguien como ella.

Han pasado tantos años... demasiados. Ya proclamé mi independiencia, mi misión, mi objetivo.... Y mi visión del mundo es tan segura... Soy feliz viviendo cada día como si fuera el último. Y es maravilloso saber que pude llegar a ser mucho más de lo que un día imaginé, y más allá de todo lo que haya podido nunca imaginar. Y todavía entonces yo... echaba tanto de menos aquellos días... que a pesar de todo,  pesar de que llegué a decir que no había nada más que necesitase, todavía me encontré preguntándome a mí misma ¿esto es todo lo que puedo conseguir?

Entonces, después de todo esto, juré que nunca sería como soy ahora. Así que, de pronto, la único que quería llegar a ser... era alguien como ella.

lunes, 15 de abril de 2013

Regreso...

Hola a todos, después de tanto tiempo...

Os confieso que me es ciertamente extraño regresar a esta Tierra de Leyendas tras... todos estos meses. Casi me siento ajena ya a este mundo, tan sórdido y oculto. Aquí están los pensamientos más difíciles de encontrar de mi mente, y de alguna manera, durante mi ausencia aquí he procurado no volver a cruzármelos. Evitarlos. De alguna manera desaparecerlos... Como os podréis imaginar, no ha sido difícil.

No hace ni dos semanas que esto era así. Retomar este blog ha sido una decisión que he tomado hoy, tras reencontrarme con mis verdaderos sentimientos, esos que tanto nos esforzamos por ocultarnos a nosotros mismos. Hoy mis sentimientos están de luto. Vestidos de negro, en silencio, caminan uno a uno en fila india, como si marchasen a un funeral. Entre lágrimas, con paso tembloroso avanzan hacia un lugar desconocido, del que no saben si sabrán o podrán volver. Lo único que rompe el silencio es una música lenta y triste, que les produce desasosiego y ¿miedo? No, pues marchan tranquilos y calmados, sintiendo la música dentro de ellos...

A veces, sólo a veces, preferiría no pensar ni sentir. Preferiría enfrentarme a la verdad sin ningún tipo de sentimiento. No sé, sólo a veces. Pero a veces, y sólo a veces, te encuentras a ti mismo en medio de la oscuridad, sin una luz que ilumine el camino. Y, sin querer, pierdes el camino sin ser consciente de ello. Te olvidas de que estabas andando y simplemente te sientas. Como no hay nada mejor que hacer en medio de ese oscuro silencio, conversas contigo mismo; y a veces encuentras cosas que no esperabas ni querrías encontrarte. La única manera de volver a levantarte es crear la luz desde dentro, iluminar tus sentimientos. Convertirte a ti mismo en la luz que ilumina tu sendero.

Pero si la oscuridad permanece demasiado tiempo, si te niegas a hablar con tus sentimientos desnudos; entonces la oscuridad se convertirá en dolor y nunca podrá marcharse. Y entonces, cuando consigas levantarte, notarás que no se ha ido; y a medida que recorras el sendero te darás cuenta de que nunca se irá del todo... y que lo máximo que nunca podrás hacer es enterrarlo en algún lugar oscuro, debajo de tus entrañas, como cualquier otro sentimiento que te quede.