domingo, 2 de octubre de 2016

Negro, verde y morado.

Una parte muy grande de mí adora este sitio.
Tiene recogidas muy buenas historias, quizás sea eso.
O quizá es porque la protagonista de esas historias suelo ser yo, y esto más que historias son memorias con aspecto de cuento. Escribirlas es una pasada, pero ver pasar el tiempo y al volver leerlas y recordarlas es... superior.
Añoro muchas de ellas. No todas acabaron bien. La mayoría no acabaron tan mal. Podría decirse que soy afortunada. El ser en el que me he convertido es, en líneas generales, más decente que su predecesor. En líneas generales, y la mayor parte del tiempo. Y por ello me alegro.
Pero eso no debería de derivar en abandonar este sitio.
No.
Es demasiado acogedor y hermoso para abandonarlo.
Hay demasiado de mí misma en este sitio. Es casi un hogar. Casi.
Ha recogido las memorias que nadie ha querido o podido aguantar. Los recuerdos más pesados por los que he pasado. Los sentimientos más oscuros que mi mente y corazón han dado a luz.
Y... me siento muy agradecida con él.
Definitivamente no debería abandonarlo.

sábado, 26 de marzo de 2016

La piedra

Pasó una de sus manos por la superficie, y los dedos quedaron impregnados de polvo. Trataba de recordar qué le llevó a construir algo como aquello, tan irregular, tan puntiagudo. Sus pensamientos inconexos le condujeron a la necesidad verlo por completo de nuevo, así que fue a buscar un trapo. De repente ya no le importaba las heridas que pudiera hacerse al tocarlo. Ensimismada fue pasando el trapo con cuidado y esmero por todos los rincones que encontraba de esa caliente piedra oscura que ya apenas brillaba, y que con tanta ilusión y sufrimiento había creado tantos años atrás.

Quizá pueda trabajar en ella un poco más.

martes, 19 de enero de 2016

Simpatía por el diablo

Hay días en los que sientes que hacer todo lo que está en tu mano no es suficiente para que las cosas salgan bien.
Hay días en los que parece que ser bueno y darlo todo por los demás no te lleva a ningún lado más que a perderlo todo.
Hay días en los que uno tiene la sensación que la única manera de cumplir tus objetivos es dejar de caminar por el sendero luminoso de la vida por un momento.
Hay días en los que tal vez esté bastante justificado dejar los principios a un lado y utilizar todo tu poder.

Y hay otros días que, sin razón aparente, el silencio se rompe y la despierta la Bestia.