sábado, 26 de marzo de 2016

La piedra

Pasó una de sus manos por la superficie, y los dedos quedaron impregnados de polvo. Trataba de recordar qué le llevó a construir algo como aquello, tan irregular, tan puntiagudo. Sus pensamientos inconexos le condujeron a la necesidad verlo por completo de nuevo, así que fue a buscar un trapo. De repente ya no le importaba las heridas que pudiera hacerse al tocarlo. Ensimismada fue pasando el trapo con cuidado y esmero por todos los rincones que encontraba de esa caliente piedra oscura que ya apenas brillaba, y que con tanta ilusión y sufrimiento había creado tantos años atrás.

Quizá pueda trabajar en ella un poco más.